martes, 2 de marzo de 2010

Azul casi transparente (Ryu Murakami)

     Este no es el Murakami del que ahora se habla (el de Tokio blues). Simplemente, es otro autor japonés. Con este libro inició una exitosa carrera literaria que ha compaginado con la de director de cine.. La novela fue publicada en 1976 y ganó el prestigioso premio Akuragawa

     El autor propone un escenario donde los personajes, jóvenes desarraigados, llenan su tiempo de sexo, drogas y violencia. No hay un argumento definido. La narración es un tramo de sus vidas; sin inicio ni final concretos.
     Uno de los adolescentes que bordean el abismo, narra en primera persona, con total alejamiento emocional, cuanto sucede en la novela: las orgías que organiza para los soldados de la cercana base americana, las alucinaciones de sus cuelgues, la violencia gratuita, las extrañas relaciones interpersonales y sus incoherentes diálogos,….todo empañado de sudor, vómito, sangre y suciedad.
     Si el autor pretende crear en el lector la confusión y desorientación que sufren los personajes del relato, lo consigue. Uno termina perdiendo el hilo de la trama llegando a no saber de quién es el culo que sangra, quién es el que se ha perforado la vena con la jeringuilla o quién es el que vomita desnudo en la moqueta mientras algún otro pincha un disco de The Doors.
     El libro está bien escrito, aparte de la asepsia descriptiva me han gustado los diálogos, dosificados y ralentizados conforme a las situaciones que viven los personajes, es decir, conforme a la heroína va haciéndoles efecto.
     Leerlo se acerca a ver un Gran Hermano en plan “gore”: no llegas a entender muy bien el comportamiento de los personajes pero, ahí están, haciendo de su capa un sayo. Incluso podría presentarlo Mercedes Milá vestida de gótica.

11 comentarios:

Andreu Romero dijo...

Lo leí hace unos años. Como que la pornografía ya no provoca nada más que indiferencia, ya que está en todas partes a todas horas a nuestro alrededor. Es una Trainspotting a la japonesa, más corta y con menos sentido (typical japanese). Para leer burradas sexuales prefiero "Satán Satán Satán!", que por lo menos con ese te ríes.

David Pérez Vega dijo...

Hola:
Leí este libro hace una década o así. Recuerdo que me impactó en su momento. Llegué a pensar después que Brian Easton Ellis se había basado en él para escribir "Menos que cero", que tanta repercusión tuvo.
Para conocer la cultura japonesa prefiero en todo caso a Kenzaburo Oe.
Saludos

amilcar dijo...

Tomo nota de los autores que me comentas y que desconocía...., gracias; ahora toca volver un poco a la literatura europea. Ando demasiado desabrigado para alejarme tanto.

David Pérez Vega dijo...

Hola:
Brian Easton Ellis se dio a conocer en los 80 con "menos que cero", que ya te digo que se parece mucho a este libro japonés. Y después se hizo muy famoso con su "American phico".

Kenzaburo Oe es el premio nobel de 1994. Leí todo lo que sacó de él Anagrama. Durante años me fascinó, de forma absurda le dejé de leer cuando le empezó a publicar Seix Barral. Pero tengo pensado volver. Yo diría que es uno de los escritores del S XX que más me han impactado. Muy bueno.

saludos

amilcar dijo...

Ilustrado quedo. Gracias por esas dos piedrecitas. Con ellas y con blogs como el tuyo puedo ir rellenando la "insondable sima de mi ignorancia"
Saludos

David Pérez Vega dijo...

Hola Amilcar:
Gracias por tus palabras.
Acabo de ver tu comentario sobre Bolaño. Te escribo aquí la respuesta por si no lo ves.
Yo he leído todo de Bolaño, soy muy fan. Si lo que conoces es Los detectives savajes y 2666, antes de ponerte con El tercer Reich, te recomiendo: Estrella distante, Nocturno de Chile, y los libros de cuentos Llamadas telefónicas, o Putas asesinas. El tercer Reich está bien, pero estos que te digo son mejores.
No sé por qué la gente no le da importancia a los cuentos de Bolaño, es un maestro del género.

saludos

alvaropeplo dijo...

Comparto la comparación con Menos que cero, aunque creo que hay una gran diferencia, tanto en la narración, como en las realidades y los contextos de cada uno de los grupos de chavales (en cuanto a paralelos, la película Kids). Lo que me gustó del libro es la frialdad con la que se describe situaciones que la supuesta madurez catalogaría de desviaciones. Una generación de adolescentes absorvidos por una mundialización u occidentalización pero que se quedan en los márgenes de una felicidad construida y artificial. Son actores que se sienten espectadores. Creo que consigue plasmar la dificultad de construir una identidad.
Por último, creo que también ha pasado mal el tiempo por la obra; desgraciadamente, las diferentes situaciones descritas en la obra no resultan hoy tan llamativas.

amilcar dijo...

Te pediría que me dejaras Menos que cero, pero sabiendo que va de algo parecido...dejaremos pasar el tiempo.

aoi dijo...

A mi me gusta el Ryu de Sopa de miso, y al leer tu crítica sobre Azul casi transparente, me ha sorprendido, todavía no he leído esta obra.
Pero aunque Sopa de miso también trata el tema de la sordidez, de la noche toquiota, y los clubs nocturnos quizás transmite un mensaje algo menos depresivo. Y eso que el visitante de Tokio es un turista asesino en serie!!! que quizás debería ser peor... pero no sé...es como si Ryu quisiera reconciliarse con las tradiciones ancentrales japonesas, ya que trata de hacer compatible el ser un kirai ("guiri") en Japón como si fuera la visión de un niño (inocente/ no viciada) y nos muestra ese lado oscuro de la sociedad.
Perdón, quiería aprovechar para felicitarte por tu blog y decirte que me gusta mucho la estética que has elegido.Sí señor, tienes muy buen gusto!...ja,ja,ja y si visitas el mío verás porqué te lo digo: ;) estás invitado de corazón: www.niponcafe.blogspot.com
Jaa ne! Un saludo cariñoso de,
aoi

amilcar dijo...

Gracias aoi, te sigo desde ya....

Juan Jose Arenas dijo...

Hola:
En la revista Como Loca Mala publicaron tres críticas sobre "Azul...", tal vez te interese: www.comolocamala.com.ar
saludos!

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